PR-CU 116: Nueva incorporación

El Tren de Negrín

 

Sendero de la Vía Negrín

Sendero de Pequeño Recorrido entre Belinchón y Tarancón

 

La Diputación Provincial de Cuenca, de la mano de la Federación de Deportes de Montaña de Castilla-La Mancha (FDMCM) y con la colaboración de Iberdrola, ha acondicionado el Sendero de la Vía Negrín, entre Tarancón y Belinchón, con una inversión cercana a los 22.000 euros, que ha permitido su homologación e inmediata incorporación a la Red Provincial de Senderos de Cuenca.

Sendero denominado PR-CU 116 que ha sido inaugurado este miércoles por el presidente de la Diputación, Benjamín Prieto, que ha estado acompañado del presidente de la Federación de Deportes de Montaña de Castilla-La Mancha, Carlos Ortega; el responsable de Relaciones Instituciones de Iberdrola, Miguel Ángel Benita;  el alcalde de Belinchón, Jesús López Castejón; y el teniente de alcalde de Tarancón, Juan Francisco Ramírez Vos.

.

Con un trazado circular de 20 kilómetros y una dificultad media, el Sendero de la Vía Negrín une las localidades de Tarancón y Belinchón, a través de la conocida como Vía Negrín y el camino viejo de Madrid, incluyendo una variante de recorrido corto y la visita de distintos puntos de interés.

El entorno natural es sobre todo agrícola. Extensas llanuras en la vega y monte bajo en las laderas. Desde las atalayas (Peña del Águila y del Gato), con un horizonte despejado, se puede disfrutar de las vistas del arroyo de la Vega y la cuenca del Tajo, la sierra de Altomira e incluso el Sistema Central.

Se conoce como “Vía Negrín” o “Tren de los 40 días” a una de las líneas ferroviarias construidas con objetivos militares durante la Guerra Civil Española, en concreto el tramo que unía Torrejón de Ardoz con Tarancón. Su construcción fue promovida por el ministro republicano Juan Negrín con el objetivo de proporcionar conexión ferroviaria con el Levante y fue inaugurada oficialmente el 11 de junio de 1938, si bien no estuvo mucho tiempo en funcionamiento.

De esta antigua infraestructura aún se conservan tanto restos de obra civil como puentes, túneles, alcantarillas, escolleras y muros de contención con los que salvar los numerosos accidentes geográficos, como incluso restos del balasto sobre el que se asentaron las traviesas. De hecho, el sendero discurre durante más de cinco kilómetros sobre este emblemático trazado, acondicionado como Vía Verde en otros tramos.

En una primera fase se abordaron las tareas de adecuación y acondicionamiento del trazado consistente en el desbroce, limpieza, apertura y afianzamiento de la traza, así como la instalación de elementos básicos de señalización vertical.

La segunda Fase, más completa, ha permitido dotar al sendero de los elementos necesarios para su homologación a través del diseño e instalación de los elementos de información y la señalización en soporte natural.

 

 Senderos de Cuenca

Volver